FUENTE: www.neural.es

La dislexia, o trastorno del aprendizaje de la lectura, es un problema que afecta a un porcentaje que oscila entre el 5 y el 10% de la población. Los distintos puntos de vista que existen sobre la dislexia, los mecanismos cognitivos implicados o su categorización, hace que sea necesario una definición más exhaustiva de las propias características del término.

La dislexia se da en personas sin otra discapacidad, ya sea física, motriz, visual u otra. Aunque estas personas tienen un desarrollo cognitivo normal, se trata de una de las causas más preocupantes de fracaso escolar.

Consideraciones sobre la dislexia
– La primera consideración que debemos desmitificar es la asociación entre la dislexia e inteligencia. Se trata de una dificultad específica que no está reñida con la inteligencia, se trata de un trastorno que solo implica una falta en la habilidad de leer. Cualquier niño/a que se pueda considerar listo/a, puede padecer este trastorno.

– Nos encontramos ante un trastorno reciente. Tal y como hemos visto, va ligado a una dificultad en la lectura, por lo que su aparición está relacionada con la de la escritura y, por ende, de la lectura. Si estos no hubieran aparecido, tampoco existiría la dislexia. Estamos ante una consecuencia de la cultura y de la generalización de la escritura.

– Por otro lado, no existen genes específicos que determinen la dislexia. Las diferentes variantes genéticas, presentes en la población en general, son las que determinan el trastorno. Así, una combinación genética puede determinar la poca habilidad lectora; otras pueden determinar dificultades en actividades como cantar, bailar o jugar a baloncesto.

– La visión, como personas desfavorecidas, que en los últimos años ha tenido la sociedad con las personas con dislexia no está justificada bajo un punto de vista de selección natural. Ésta, no puede actuar sobre los genes vinculados a la dislexia, ya que estas personas tienen las mismas oportunidades reproductivas que el resto de la población.

– La dislexia es un trastorno del neurodesarrollo. Como tal, se suele presentar como un conjunto de dificultades de competencia en ámbitos distintos.

– Este trastorno, puede ser visto como un balance entre las habilidades desfavorecidas y habilidades favorecidas compensadoras; un balance entre los genes favorables y desfavorables que permiten realizar las actividades implicadas.

– Algunos estudios abogan por la relación entre TDAH y dislexia. En algunos casos, una parte del deficit responsable del TDAH es aportado por el mismo gen vinculado a la dislexia. A raiz de esta relación, el tratamiento farmacológico del TDAH con estimulantes, puede mejorar la habilidad lectora en sus aspectos más básicos.

¿Enfermedad o trastorno?
– Podemos afirmar que no se considera una enfermedad, ya que no aparece como tal en los diferentes manuales de diagnósticos. Por lo tanto, deberemos hablar de trastorno, ya que la habilidad lectora tiene una distribución general en la población. El límite entre ser disléxico/a y no, es simplemente arbitrario o estadístico, pero no será categórico.

– Aunque se trata como trastorno en los diferentes manuales, la ambigüedad del término ‘trastorno’ hace que debemos considerar llamarla desventaja. Se trata de una desventaja ante una imposición cultural.

– Como cualquier persona en situación de desventaja, merece toda nuestra ayuda, comprensión y respeto.

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