Salud mental: los peligros de redes sociales en niños y adolescentes

Salud mental: los peligros de redes sociales en niños y adolescentes

El caso de la denuncia de la ex trabajadora de Facebook ha vuelto a poner en el tapete los potenciales peligros que tienen las redes sociales para niños y adolescentes, acusaciones que apuntan a que estas plataformas pueden afectar seriamente la salud mental de estos grupos etarios. Su uso está completamente extendido en el país -solo Facebook tiene alrededor de 13 millones de cuentas en Chile y más de seis millones en el caso de Instagram- y uno de los principales riesgos de estas redes sociales es la adicción, donde los más vulnerables los adolecentes con patologías relacionadas a la ansiedad y a la depresión, además de niños y jóvenes con una autoestima.

Coincidentemente Facebook anunció el mes pasado la suspensión del desarrollo de una versión para niños menores de 13 años de su aplicación Instagram, esto luego de ser ampliamente cuestionada en medio de la preocupación sobre los posibles efectos dañinos de la plataforma en la salud mental de estos menores, que son aceptados en redes sociales con poca protección y a veces con trágicas consecuencias, según padres y expertos. Los 13 años es la mayoría de edad legal en internet, de acuerdo con una ley de hace dos décadas, y es el límite requerido por Facebook, Instagram y Snapchat, todos muy populares entre esta segmento.

Los niños buscan formas de sentir satisfacción, pero podrían estar accediendo a imágenes de perfección y de vidas falseadas que empeoren aún más su inseguridad, es por esta razón que el equipo Psicoeduka te entrega algunas recomendaciones para lidiar con esta delicada situación.

• Es muy importante la conversación porque están en una etapa de crear identidad y pasa que Instagram o TikTok muestra vidas perfectas y ellos se dan cuenta que la suya no es como lo que ven, lo que podría tener un impacto fuerte en la salud mental y el autoestima. Es muy importante hacerles ver que estas son vidas creadas para generar interés en los usuarios.

• Es clave que las familias actúen en función de la edad de los menores para poder ayudarlos a tener una mejor convivencia con las redes. Aquí es fundamental el control de contenidos.

• Es muy relevante que los padres se eduquen para ayudar a sus hijos a tener una mejor convivencia con las redes sociales. Hoy hay que aprender a formarse como padres de ciudadanos digitales.

• Fomentar las relaciones sanas y los diálogos constantes entre padres e hijos puede facilitar las conversaciones sobre el buen uso de redes sociales y evitar que estos caigan en conductas adictivas o se vean afectados por los contenidos a los que acceden, dicen los especialistas.
• No presentarlo como un castigo que predisponga a los niños y jóvenes. Reducir el uso de dispositivos al momento de comer o unas horas antes de dormir son algunas opciones. Siempre acompañado de conversaciones sobre sus intereses y los temas que ven en sus redes.

Hay que reforzar la idea de que el buen uso de estas plataformas por parte de los menores es responsabilidad de los padres y no debe quedar en manos terceros. Educarse para ayudar a los hijos a tener una convivencia sana en entornos digitales también es clave.

Equipo Psicoeduka