- Escaso interés por los rostros de las personas.
- Mantiene  muy poco contacto visual.
- Escasamente reacciona cuando lo llaman.
- Generalmente no reacciona a los sonidos.
- Poco interés por interactuar socialmente. En algunos casos  no pide que le atiendan, muestra falta de interés  en juegos como cosquillas o rehuye  el contacto fÃsico.
- balbuceo poco claro o poco balbuceo.
- Llora todo el tiempo sin aparente razón  y le cuesta mucho calmarse. En otros casos, el niño llora muy poco
Debes tener presente que una intervención temprana permite implementar medidas que podrÃan ayudar al niño o niña a recuperar la trayectoria esperada de su desarrollo o bien optimizar sus capacidades.