Somos Claudia y Mauricio, padres de Renato, que fue diagnosticado con TEA a los 2 años y actualmente tiene 8. Cuando supimos de su condición, nos volvimos locos buscando información y tratamientos, dentro y fuera de Chile, para poder curarlo.
No sabiamos nada del Trastorno del Espectro Autista pero ya, con la cabeza más fría, después de consultar con muchos neurólogos y sabiendo que esto no es una enfermedad y, por ende, no hay cura, llegamos a la conclusión que lo mejor que podíamos hacer era comenzar con terapias lo antes posible, fue así que llegamos a un centro donde Renato avanzo mucho.
Tenía terapias individuales, luego entró al jardín, curso pre kinder y kinder, en ese tiempo Renato casi no tenía lenguaje, con suerte decía 6 palabras, le diagnosticaron apraxia del habla. Con el tema del jardín, el número de terapias disminuyó por los horarios, ahí notamos que Renato necesitaba seguir con terapias intensivas.
En el jardín no estaba avanzando y en ese tiempo conocimos a una familia que nos comentó de los grandes avances que estaba teniendo su hijo (un año mayor que Renato) en Psicoeduka, con el programa PAT. A pesar de que cada niño tiene una evolucion distinta, el programa era justo lo que nuestro hijo necesitaba.
Decidimos sacarlo del jardín y colocarlo en el programa PAT. Los avances de Renato fueron increíbles en todo ámbito. Es un programa muy completo, que aborda todas las problemáticas de su condición. Lo prepararon para entrar a primero básico y ahora Renato ya no asiste a Psicoeduka. Está en un colegio regular, donde le ha ido super bien social y academicamente. Los profesores nos comentan que se nota el trabajo y la importancia de las terapias.
No queremos dejar de mencionar, que siempre tuvimos una oportuna respuesta a todas nuestras inquietudes, entrega de informes con los pre avances y plan de trabajo de manera oportuna con reuniones de forma periódica. Se agradece la dedicación, el profesionalismo y el amor que cada terapeuta le entregó a nuestro hijo.